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Miércoles Noviembre 10, 2010
Zoellick aclara: no propone retorno a patrón oro
El Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, aclaró hoy en Singapur que no favorece un retorno al sistema monetario del patrón oro, pero que el metal precioso es el elefante en la habitación
que las autoridades monetarias mundiales deben reconocer.
Las declaraciones de Zoellick se dan luego que el presidente del Banco Mundial publicara una pieza de opinión en el diario Financial Times en la cual planteaba que el oro debía ser considerado como referencia de algún tipo en un nuevo sistema monetario que sustituya al actual:
el sistema debe considerar el empleo del oro como un punto de referencia internacional de las expectativas del mercado sobre la inflación, la deflación y los valores futuros de las divisas.
Ahora Zoellick aclara que no estaba proponiendo ningún patrón oro:
No creo que se pueda volver a un sistema cambiario fijo y ese es el patrón oro (...) Los mercados ya están usando al oro como una alternativa de activo monetario dado que la confianza es baja (...) lo que dice que tenemos un problema que debe ser resuelto.
Hay un elefante en la habitación y eso es lo que quiero que la gente reconozca.
Bajo un patrón oro, cada unidad monetaria está definida en términos de una cantidad específica de oro y los bancos centrales están limitados a emitir tanto dinero como le permitan sus reservas del metal y no más. Este sistema era ampliamente usado durante el siglo XIX y fue responsable por décadas de alto crecimiento económico y un aumento del poder de compra del dinero. Al final de la Segunda Guerra Mundial, el único país que permaneció bajo un patrón oro parcial fue los Estados Unidos, con el resto de los países bajo un "patrón dólar". Solamente los bancos centrales podían exigir el cambio de dólares por oro.
En 1971 el presidente republicano de los EE.UU., Richard Nixon, cerró la llamada "ventana del oro" y renegó la promesa de pagar en oro los dólares que le fueran presentados por los bancos centrales extranjeros, quebrando así el último enlace del dólar con el oro.
Desde 1971 el dólar ha perdido más del 90% de su poder de compra.

