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Viernes Noviembre 26, 2010

Rob McEwen: Manía dorada y luego refundación del sistema

Publicado: Noviembre 26, 2010 @12:50 -0430 VET
Autor Larry Correo electrónico , 658 palabras
Sección: Economía
Rob McEwen

Robert McEwen, ex-presidente y fundador de Goldcorp (GG), espera que el precio del oro termine en una manía especulativa, literalmente en una explosión, a causa de las políticas inflacionarias de los gobiernos en las economías más grandes del mundo, luego de lo cual se produciría una "reescritura" del sistema monetario internacional.

En la entrevista concedida a King World News, McEwen comparó la situación actual con la Alemania de la República de Weimar en 1919:

En 1919 uno podía comprar una onza de oro que se cotizaba en 20 dólares por 170 marcos (Reichmark). Cuatro años más tarde, en noviembre de 1923 para comprar una onza de oro se necesitaban 87 billones de marcos. Ahora, esos son 12 ceros. Y no importaba cuánto dinero tenías en el banco, ese dinero perdió todo su valor si lo dejaste en bancos alemanes.

Los consumidores, el gobierno y las corporaciones están sobrecargados de deuda. La base impositiva es débil y tenemos un acreedor en particular que está nervioso: Asia. China y Japón están viendo la emisión de dinero y la expansión monetaria y diciéndole a Washington: Tienes que desacelerar, porque los dólares que tenemos —y tenemos muchos dólares— los estás haciendo perder valor. Y podría llegar el día en que esos acreedores decidan no aceptar más el dólar y [entonces] caes en la situación en la que el gobierno tiene que comprar su propia duda, cosa que ya está haciendo.

Cuando el propio banco central es el único comprador de la deuda emitida por un gobierno, nos encontramos a un sólo paso de una verdadera espiral inflacionaria. Pues el banco central, siendo parte del propio gobierno, tiene poca capacidad para resistir la presión de comprar cada vez más y más deuda, la cual es comprada con dinero creado de la nada, el llamado "dinero inorgánico". Esto es precisamente lo que la Reserva Federal de Estados Unidos comenzó a hacer a principios de noviembre, llamando al proceso con el eufemismo de "acomodamiento cuantitativo".

Cuando la inflación se manifieste, los efectos son particularmente perniciosos. McEwen explica:

Si te fijas en lo que sucedió [en la Alemania de Weimar], los conservadores, los prudentes, la columna vertebral de la nación, esos son quienes sufren más (...) Hay una gran advertencia para todo aquel que es prudente y cuidadoso y para los ahorristas del país, porque tu dinero puede perder gran parte de su valor en un lapso de tiempo muy corto. Y entonces es necesario salir y protegerte, comprando oro y plata y otros activos físicos que se apreciarán cuando el dólar, el euro, la libra [esterlina], se empiecen a mover hacia cero.

La cantidad de estímulo necesaria para reactivar la economía es cada vez más grande y los intervalos, o la duración de la recuperación, son cada vez más cortos a medida que seguimos este camino. De manera que lo que estamos viendo en los bancos y lo que vemos en la actualidad, este estira y encoge, primero era el dólar el que tenía problemas, luego Grecia, Irlanda, Portugal y España fueron vistas como problemas, (...) ahora Irlanda está de nuevo en la palestra y la gente dice "¡Uy! me equivoqué de moneda, hay que regresar al dólar

El resultado final será una explosión definitiva en el precio del oro, luego de los cual habrá que repensar el sistema monetario internacional. Cuando King le pregunta a McEwen si el oro terminará en una manía, éste responde:

claro, lo que verás será una pendiente, una curva de precio muy empinada. No creo que habrá ninguna diferencia respecto a las eras de las nuevas tecnologías [burbuja de las "punto com"] o del mercado inmobiliario y entonces habrá una reescritura del sistema [monetario]

El nuevo sistema monetario, si se quiere evitar una repetición de este drama, tendrá que estar basado en un ancla tangible, probablemente el oro. Es posible, sin embargo, que los políticos y líderes mundiales no aprendan la lección. En cualquier eventualidad, es mejor estar preparado con una buena parte de los ahorros en metales preciosos.

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