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Lunes Marzo 21, 2011

Nacho García Mostazo: Dinero frente a fotocopias

Publicado: Marzo 21, 2011 @17:58 -0430 VET
Autor Oliver Correo electrónico , 688 palabras
Sección: Aprendiendo Economía

Nacho García Mostazo autor del Blog en español Yo Tengo un Plan, nos explica brevemente en este artículo sobre como el el sistema financiero ha perdido la confianza en el papel moneda .

El dinero con el que nos manejamos hoy en día son sólo fotocopias. Todos lo aceptamos porque no nos queda más remedio, pero su impresión masiva ha provocado la crisis en la que nos encontramos ahora.

Dinero frente a fotocopias

El dinero debe cumplir cuatro funciones básicas: ser medida de valor, instrumento de intercambio, medio de pago y reserva de riqueza. El oro y la plata cumplen estas cuatro funciones porque tienen unas propiedades muy concretas: son metales escasos, consistentes, de gran calidad y resistentes a la corrosión. Internacionalmente no hay nada comparable al oro y la plata. Actualmente, una moneda de plata o de oro es un bien aceptado en todo el mundo. No es una promesa negociable de futuro, sino dinero real.

En la antigüedad, las monedas se acuñaron sobre oro y plata. Sólo a partir de la Edad Media comenzó a utilizarse el dinero de papel para facilitar los pagos en grandes cantidades. Ese papel era considerado dinero honesto en la medida en que estaba respaldado por cantidades concretas de metal precioso. Es decir, respetaba un patrón oro.

De la confianza al decreto

Al dinero de papel se le llamó fiduciario (del latín fidare, fiar o confiar) porque no se trataba de monedas físicas de oro o de plata, sino de certificados que prometían la entrega de dichas monedas. Hoy en día ya no existe el dinero fiduciario. No podemos ir al Banco Central Europeo y pedirle que nos entregue una moneda de plata a cambio de un billete de 20 euros, entre otras cosas porque el BCE y los bancos centrales de la Eurozona no tienen plata ni oro suficientes para respaldar los billetes que han impreso y puesto en circulación.

Hace muchos años que el dinero fiduciario fue sustituido por el dinero fiat (del latín fiat, hágase). Se le llama así porque existe por decreto: por orden de la autoridad de quien gobierna. No representa nada, no se puede redimir por oro o plata, no tiene ningún respaldo ni promete la entrega de algo de valor a su dueño. Ese es el único dinero que hay en el mundo desde 1971, cuando Estados Unidos rompió definitivamente el patrón oro.

Un dinero deshonesto nos lleva a la quiebra

Evidentemente, el dinero fiat vale como moneda de intercambio en el comercio porque cuando se creó sustituyó al dinero, que sí tenía un valor en sí mismo, y porque actualmente no hay otro medio de pago aceptado mundialmente. Es decir, los dólares, euros, etc. son medida de valor, instrumento de intercambio y medio de pago, pero no sirven como reserva de riqueza. Los billetes que usamos actualmente son simples papeles con números impresos, nada más. Si hoy guardamos bajo el colchón una bolsa de billetes de 50 euros y los sacamos dentro de diez años, seguro que no podremos comprar ni la mitad de los bienes que podríamos comprar ahora con ese dinero.

En 1971 desapareció el sistema que organizaba las monedas del mundo al eliminarse el respaldo del oro y, por tanto, dejar la puerta abierta a que el Banco Central de cada país fabrique tantos billetes como sean necesarios sin tener que dar cuentas a nadie. Desde esa fecha, lo que era un sistema monetario pasó a ser un proceso monetario de creación ilimitada de dinero fiat, amparado por la promesa de que no se va a caer en una irresponsable expansión del crédito, aunque muy a menudo esa promesa se quiebra.

Es muy probable que ese proceso tenga un final abrupto, seguramente una explosión. Para analistas como Hugo Salinas Price, presidente de la Asociación Mexicana Proplata, lo que estamos presenciando estos días puede ser el principio del fin. Asistimos al último capítulo de ese proceso: el final de una era de liquidez global abundante, con la contracción del crédito y del dinero fácil. Después de esto vendrán tiempos económicos muy difíciles. Es posible que asistamos a un colapso financiero mundial.

Fuente: Yo Tengo un Plan

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